“Las ciudades pertenecen a quienes las han habitado.
Igual ocurre con las personas.
Hay quienes nos han paseado sin prestar atención a las vistas, y de tan pocas ganas de caminar que tenían, cogieron el primer bus que pasaba por allí para acabar yéndose por donde fuera que hubieran venido.
Otros han disfrutado de cada uno de sus pasos, sin prisa, sin pausa, sabiéndose privilegiados ciudadanos de un lugar llamado tú. Estos son los mejores habitantes; tus mejores habitantes. Los que, en algún momento de tu vida, ciudaron de ti.”
Ustedes saben quiénes son y no hay necesidad de nombrarlos. Ustedes, los que no se limitaron a pas(e)ar y seguir; los que se detuvieron; los que llamaron a la puerta, una y mil veces, y por todos los medios que tenían a disposición; los que no pudiendo decir nada, "estaban" y eso ya era suficiente; los que no me dejaron sola; los que juntaron los pedacitos (una vez más) y los sostuvieron hasta que pude rearmarme... gracias, de la forma más sincera que se pueda decir; gracias de todo corazón por "cuidarme"... siempre.
Alma.






