tu aliento en la piel
el roce de las sábanas
tus pasos descalzos
.....
el ruido amortiguado de las tazas
el café vertiéndose
tus pasos de vuelta
el olor del café
el perfume de tu piel...
...
todo eso me hace sonreir
nada de eso me despierta
...
lo que me despierta es el brillo de tus ojos
y la promesa latiendo en tus venas.
f)


Esta vez el café lo traés vos
pero es sentirte a despertarme
y no él...

Dejo los ojos cerrados
para hacer como que aún duermo,
sueño
pero mi cuerpo (me) delata,
[te] dice que he despertado...

Lo ha hecho esa versión de mi piel
esa que nos convierte en animales
y que no sé ni quiero frenar.
Despierto temprano y te veo dormir.
Sonrío.
¿Estarás soñando? ¿qué?
No importa... no me cuentes.
¿Por qué será que se me ocurren mil picardías por las mañanas?
Te soplo apenas pero no te mueves...
Desisto... por ahora.
Me levanto, preparo i cappuccini y vuelvo a la habitación.
¿Fue el perfume del café o el mío que te despertó?
Tampoco (me) importa, sólo deseo desayunar[te]...
Me encanta comenzar el día con esa espuma en los labios...


...como no recuerdo mis sueños, lo hago a ojos abiertos,
en cualquier momento, sólo pensándo[te].
Muchas veces me he imaginado en tal o cual película;
siendo éste o áquel personaje...
pero nunca, nunca una de éstas fue: "El curioso caso de Benjamin Button"
y, sin embargo, ahora vivo lo que debió antes ser.

Hoy me permito ser joven (de nuevo).
Hoy paseo descalza por casa,
así como me levanto,
sin preocuparme de nada ni nadie
y le pregunto a esa mujer del espejo
¿qué querés desayunar hoy?

Saco la lengua haciéndo(me) burlas
mientras busco el dulce
porque hoy empiezo con los mimos para ella,
para esa que no fue y que hoy, finalmente, es.