Hoy es un día importante. Lo es para mí y lo es desde hace muchos años. Y hoy no quiero solo desearte lo mejor del mundo como siempre hago, hoy quiero agradecerte; sí, a vos.
Gracias por crecer a mi lado, por compartir este viaje llamado vida conmigo.
Gracias por enseñarme que hay un amor incondicional, que no me pide nada a cambio más que ser feliz.
Gracias por demostrarme que el "estar" no es una cuestión de distancias físicas, que hay almas que están conectadas y apoyándose siempre.
Gracias por convertir nuestras diferencias en soldaduras que refuerzan todo aquello que nos une.
Gracias por recordarme quién soy cuando creo olvidarlo.
Gracias por compartir las risas, por hacer tuya mi felicidad... y gracias por secar mis lágrimas haciendo más ligero el peso del alma.
Gracias por ser ejemplo de lucha, de coraje, de valentía... te admiro.
Gracias por ser quien sos, porque estoy segura que yo no sería la mujer que soy si vos no fueras mi hermana... gracias por este gran privilegio.

Te amo... feliz cumpleaños mi vida.