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A veces pienso que sufro del mismo problema de Dory.
¿Te acuerdas de Dory? ...la amiga de Nemo, esa que repetía una y mil veces las cosas para no olvidarlas...
"P. Sherman 42 Wallaby Way, Sydney... P. Sherman 42 Wallaby Way, Sydney..."
Y luego, apenas veía algo que llamaba su atención... pufff... todo lo repetido desaparecía de su memoria.

Pues a mí me sucede algo parecido...
"No te entusiasmes... no te entusiasmes... no te entusiasmes...
...ayyy me ha notado..."
Entonces pufff... me he olvidado aquello que tanto me repetí.

Y aquí estoy, llenando una taza de agua caliente sin saber qué tomar...

...¿café o té verde?

En los años que he enseñado matemática, nunca he pensado que podía estar tan equivocada. Porque digamos la verdad, no siempre los amigos de mis amigos, son mis amigos... porque estamos hablando de personas y no de abstractos símbolos que no dicen -y muchos menos hacen- nada. Porque ¿y si el amigo de mi amig@ es un tremendo cabrón? ¿dónde dice que yo lo debo soportar, tratar, o disculpar? El que mi amig@ vaya de acuerdo con Dios y María santísima, o que tenga más paciencia que Madre Teresa, no significa que yo también sea así... o tal vez mi amig@ simplemente no conoce todas las facetas de esa otra persona... o...

...ufffff sí, lo sé, sé que soy jodida, como siempre he dicho, debo estar mal hecha... pero, quien avisa no traiciona y que me disculpen los dioses de la matemática pero desde hoy, si alguna vez vuelvo a enseñar, buscaré otro ejemplo porque ese no me funciona, porque ya no me l(e)o creo.

(Reflexiones cuando cae el sol luego de asombrosas lecturas...)