...

"¿Y si te va mal?"

Creo que ésta sea la pregunta que más vidas ha cagado en la historia de la humanidad; sobre todo a las mujeres. Porque ¿cómo se supone que uno debería responder? A mis 16 años no supe hacerlo y viví cinco meses angustiada imaginando que si iba mal llevaría una letra escarlata en el pecho y ¿sabés qué? ...no pasó nada. Claro, una semana después de cumplir mis 17 supe que estaba embarazada y hubo quien pudo haber pensado que definitivamente me había ido mal y volvió a hacer la misma pregunta ante mi decisión de seguir adelante con esa vida y con la mía y ¿otra vez querés saber qué pasó? ...quince años después de esa decisión, una médica, luego de haber pasado por tratamientos, estudios, dolores, llantos, expectativas y desilusiones, me diagnosticó menopausia precoz y me dijo: "fue una suerte que tuvieras una hija tan joven, con mucha probabilidad algún año después no hubieses podido...". Entonces repito esa pregunta en mi cabeza y no dejo de pensar en que qué mal me hubiese ido si no tenía a mi hija.

Entonces, ¿por qué tenemos tanto miedo al error? ¿O acaso cuando un niño está aprendiendo a escribir alguno pretende que no tenga faltas de ortografía? Porque cuando éste se sube por primera vez a su bicicleta o en sus patines, sabemos que se caerá y se lastimará las rodillas y no por ello se lo impedimos. Entonces ¿por qué más tarde se pretende que se produzca una elección sin que exista la posibilidad de equivocarse? ¿O cuando te compras un pantalón no lo pruebas? porque si te queda dos tallas más grande o como si no te cierra el botón, lo cambias y ya, ¿o no?... ¿o hay alguien que no se lo pruebe y se lo quede hasta crecer o adelgazar?

Por eso estoy convencida que esta pregunta y todo lo que sigue después esté más relacionado con ideas y prejuicios ajenos que personales. Es el miedo a cómo nos verá éste o aquel, qué pensará la familia o los amigos, la sociedad... ¿y sabés qué? Nada de esto importa; porque nadie, absolutamente nadie puede decirte lo que será acertado o menos para tu vida; si funcionará o, por el contrario, será un completo desastre. Todos somos diferentes y el atravesar un mismo hecho no lo convierte en una misma experiencia. Sólo vos podés determinar si valió la pena o si fue mejor dejarlo pasar; sólo vos sabés cuánto profundo fue, cuánto te rompió, cuánto te costó... Si siete u ocho años atrás alguien me hubiese dicho "él se enfermará y pasarás ese tiempo angustiada por no saber cuándo llegará lo inevitable... él vivirá sus últimos meses muy, muy mal y no podrás hacer absolutamente nada para que haya un final diferente..."... te juro, que no cambiaría un sólo día de los vividos. Porque cada una de mis cicatrices son el símbolo de eso, de que he estado viva, y que no he pasado por aquí siendo una simple expectadora, sino la protagonista principal de mi historia.

Por eso hoy, a mis 50 años puedo responder sin dudas a esa pregunta: si va mal, no pasa nada. Si va mal, pues simplemente recoges todos tus pedacitos -en el mejor de los casos tendrás quien te ayude a hacerlo- y te recompones. Y te aseguro que volverás a reír, a confiar, a bailar, a disfrutar... 

Y ¿qué hacemos con ese miedo a fallar? ¿con ese auténtico terror a que alguno sepa lo que hacemos y nos juzgue? ...pues cierra los ojos, respira profundo y escúchate. ¿Te hace feliz? ¿Lastimas a alguien haciéndolo? ...y entonces, ¿qué esperas? Porque yo no voy a esperar otros quince, veinte años, y ni siquiera uno para ser feliz; porque ni vos ni yo tenemos que demostrarle nada a nadie, cada uno sabe lo que vivió; cada uno sabe cómo lo sintió; cada uno sabe cuánto dolió -y cuánto lo hace aún algún que otro día-; cada uno sabe cuántas veces lloró dentro una ducha para que las lágrimas se confundan con el agua que caía; cada uno sabe cómo fue hacer equilibrio y aparentar estar en pie cuando todo a nuestro alrededor se derrumbaba para sostener a quien lo necesitaba más que nosotros mismos; cada uno sabe lo que hubiese dado por otro final distinto... y no hay que explicárselo a nadie; no tenemos que justificarnos ni pedir permiso. Porque quien no nos conoce, allá ellos (no saben lo que se pierden 😂), y quien nos conoce y nos ama querrán nuestra felicidad. Y porque la mejor manera de honrar lo vivido es seguir haciéndolo, es decir, vivir plenamente. O, como digo yo, hacerlo de puta madre.


Y al que no le guste, pues que mire para otro lado.

24 comentarios:

  1. Equivocarse es parte de la vida, nadie toma siempre las decisiones correctas, nadie hace siempre todo bien, nadie nace sabiendo qué hace o cómo vivir, lo vamos aprendiendo en el camino y conforme vivimos experiencias que asimilamos para bien en el mejor de los casos. Como cantaba Baglietto, "solo se trata de vivir, esa es la historia."

    Besos dulces, Alma y dulce semana.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Exactamente Dulce... una vez leí una frase que decía: "Las buenas decisiones vienen con la experiencia; y la experiencia viene con las malas decisiones." ...y me pareció de lo más acertada.
      Qué bonita es esa canción de Baglietto.

      Besos grandes grandes.

      Borrar
  2. Uff… Aseguraría que nuestra generación ha escuchado tantas veces esa frase.

    Frase que denota, para mí, la peor de las palabras: miedo.

    No juzgo a quien la pronuncia; cada cual carga su propia historia. Pero qué puta es esa palabra, porque paraliza, no los deja ser y pretende, disfrazada de amor, lo mismo en cada uno que la escucha.

    Gracias a quienes corresponda por ser rebeldes y hacer oídos sordos, construyendo nuestro camino de manera tal que cada piedra que se presenta la acomodamos para llegar a la cima.

    Todo mi amor hoy y siempre .
    Que tus dias siempre sean mar !!!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hermanita... qué hermoso es leerte por acá (también).
      Estoy segura que yo no sería la mujer que soy sino hubiese compartido mi vida con vos... en las buenas y en las malas, como quien se ama de verdad, he aprendido tanto y lo sigo haciendo... sos ejemplo, sos luz y yo sólo puedo agradecer el que te hayan puesto en mi camino hace más de 43 años...

      Te amo infinitamente Naty...

      Borrar
  3. La imagen y tu sentencia final, lo define todo a tu manera.
    Certera manera de ser, vivir, reír, confiar, bailar, disfrutar.
    Así eres tú, natural y determinada. Realista.
    Y no es sólo que tengas el regalo de tu hija. Es que tu hija tiene el mejor regalo posible de madre.
    Fuerte abrazo, Silvia.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Ernesto gracias, gracias de verdad por estas palabras, por ese concepto que tienes de mí... me sonrojo pero te agradezco.

      Un beso.

      Borrar
    2. ¿Pero qué hace la "reina" incendiaria repartiendo besos por doquier a estas alturas? :)))))
      Fuerte abrazo, Silvia.

      Borrar
    3. Ya sabes Ernesto -un poquito al menos- cómo soy… los besos puedo repartirlos… los abrazos ya son otro tema 🤣…

      Borrar
    4. De la profusión de los primeros, ya sabía. De la "limitación" de los segundos, algo me suena...
      Pero como la vida es lo que es... Es difícil sostener que de esta agua no beberé!
      Cuando la sed aprieta... (uy, aprieta) a saber!! :)))))
      Un placer, amiga Silvia.
      Ciao!

      Borrar
  4. No puedo estar más de acuerdo con vos,con estas palabras,con toda la energía que desprenden,con toda la fuerza,el amor,el dolor , la alegría y todo ese sinfín de emociones que vamos transitando a lo largo de nuestra vida, de nuestro recorrido, de nuestras decisiones,dudas,miedos...y certezas!
    Gracias por esto!
    beso infinito, TVBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBB

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias a vos Ale, gracias porque has sido y sos una parte fundamental de mi crecimiento, de estar mujer que soy...

      Tvttttttttttttttttb... smu@ckssssssssssssssssss!

      Borrar
  5. Ya voy por los setenta y tres y claro ya miro hacia abajo por lo que se queda atrás, pero tampoco dejo de mirar hacia arriba por la cantidad de cosas que me quedan por hacer. No me arrepiento de nada y seguro que volvería ha hacerlo si tuviera que empezar de nuevo.
    ¡Que me quiten lo bailao'!!!

    Besos.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Me encanta esa filosofía Erik... "...y quién me quita lo bailado? ...prefiero vivir así!"

      Un beso.

      Borrar
  6. Hay sabiduría emocional en lo que planteás.
    Y hasta diría que es irrefutable.
    Me asombra como supiste afrontar algo tan decisivo a los 17 años. Y como resultó tan benéfico para vos.
    Besos, paisana.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Jajajajajajajajajajajaja... Demi, hay quien dice que debería escribir un libro de mi vida, 50 años que parecen el triple!

      Besotes paisano.

      Borrar
  7. ¿Quién sería de haber tomado otras decisiones? Si me hubieran pasado otras cosas ¿sería yo o sería otra muy distinta? Lo que tengo claro es que he vivido una gran vida y que estoy feliz con las decisiones que he ido tomando por el camino, (con alguna excepción, claro está jajaja). Con miedo no vamos a ninguna parte... 😍
    Besitos valientes.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. No puedo responder a estas preguntas, pero sí puedo decir con toda certeza que yo no sería la misma sin vos Laura...

      Te quiero osita!!!

      Borrar
  8. que mal que nos hizo ese "que dirán" que ya es de gente muy mayor, hoy no se vive con esa presión quiero creer... uno hace, se equivoca y vuelve a hacer... no queda otra...

    en tu caso fuiste fundamental en esa acompañamiento en la vida de otro y ya eso solo de por s í vale la pena... ahora a vivir lo mejor posible para honrar eso mismo, con amor....

    saludos y la mejor de las suertes...

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Vos lo dijiste JLO, quieres creer pero la realidad muestra otra cosa... aún hay quien repite esa pregunta y no hablo de personas muy mayores...

      Te agradezco de corazón esa mirada que (me) tienes, siempre... de verdad.

      Un besote.

      Borrar
  9. Olá.
    Hoje, conheci o teu blogue.
    Já li alguns textos.
    Tens uma forma de escrever que nos cativa, mesmo sendo os assuntos muito pessoais. Aí, é como se pudessemos espreitar, um pouco, para dentro da tua alma.
    Meus cumprimentos.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Bienvenido Fox... es que ésta es mi playa más personal, casi privada te diría... la playa donde escribía está algo abandonada (cosas de la vida o falta de inspiración, vaya a saber...) ...aunque si justamente hoy algo nuevo ha comenzado, veremos.

      Un beso.

      Borrar
  10. Me encanta y lo repito, me encanta lo que escribiste. Si no fuese yo casi como lo cuentas probablemente no estarías leyendo mi comentario. Un abrazo, AlmaBaires.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Probablemente Gil... me quedo con eso, y con la sonrisa de que sí estoy leyendo tu comentario.

      Un beso.

      Borrar

Tus huellas también las siento...